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«El Despertar»: Cómo la unidad y el avivamiento en Des Moines están reescribiendo vidas

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Cuando Bert Knapp habla del barrio que rodea Drake Park en Des Moines, lo describe simplemente como «el centro del barrio». También lo describe como su hogar. A solo cuatro casas de donde vive, este otoño se reunieron multitudes para «El Despertar» (The Awakening), un evento de alcance organizado por varias iglesias marcado por la adoración, los testimonios, los bautismos y la inconfundible presencia de Dios. Lo que allí sucedió fue más que un evento; fue una muestra de la iglesia en su mejor momento: unificada, humilde y viva.

Pero para entender «El Despertar» (The Awakening), primero hay que entender a Bert.

«Si alguna vez has cometido delitos y ahora caminas con Jesús», dice, «estás pasando de la delincuencia al amor. Ese es el camino que Dios me ha permitido recorrer».

La historia de Bert es una historia de transformación radical. Pasó dieciocho años en prisión (diez de ellos consecutivos) tras una infancia marcada por traumas inimaginables y una juventud consumida por la violencia, el crimen, las pandillas y las drogas. «Crecí en un mundo sin Jesús», afirma. «El miedo era el rey». Fue testigo de apuñalamientos, tiroteos y sobredosis. De niño sufrió abusos; de adolescente se unió a una ganga; y de joven acabó en prisión por intento de asesinato e incendio provocado.

Pero Dios lo persiguió.

Bert y sus amigos posando junto a los agentes de policía presentes en el evento Awakening.

Cuando Jesús irrumpió finalmente en la oscuridad de su vida, todo cambió. En la actualidad, dirige Thugging to Loving (De la violencia al amor), un ministerio dedicado a llegar a las mismas personas con las que él solía relacionarse: proxenetas, prostitutas, traficantes de drogas, personas sin hogar y quienes están arraigados en la vida callejera. «Si alguna vez has cometido delitos y ahora caminas con Jesús», dice, «estás pasando de la delincuencia al amor. Ese es el camino que Dios me ha permitido recorrer».

Bert, su esposa Rachel y su equipo ministerial Thugging to Loving (De la violencia al amor), pasan sus días yendo a lugares a los que la mayoría de las iglesias nunca van. Su propósito es sencillo: salir de las cuatro paredes del templo, predicar el evangelio a través de las relaciones y llevar a las personas a la familia de Dios.

Desde la primavera, Bert y Rachel asisten cada dos semanas a lo que ellos denominan «park pull-ups» (reuniones en el parque). No predican sermones ni utilizan micrófonos. Simplemente instalan altavoces con música cristiana, colocan un cartel ofreciendo oración, distribuyen Biblias, preparan comida a la parrilla y establecen relaciones con el vecindario. Lo hacen durante los meses previos a «El Despertar» (The Awakening), para que, cuando llegue el gran día, la gente sepa que no están allí para ser el centro de atención. Están allí por la gente. Esa constancia, esos pequeños y fieles depósitos, ayudaron a preparar el terreno para algo más grande.

La idea de El «El Despertar» (The Awakening), surgió en el 2022, tras un tiroteo desde un vehículo en marcha frente a la Escuela Secundaria del Este, en el que murió un adolescente y otros dos resultaron gravemente heridos. Los autores del tiroteo, que también eran adolescentes, fueron condenados posteriormente a cadena perpetua.

Más de treinta personas fueron bautizadas en el evento Awakening 2025.

Bert se sintió conmovido por la tragedia, y Dios comenzó a darle una visión: iglesias y ministerios de todo tipo uniéndose, dejando de lado sus diferencias denominacionales y uniéndose en una manifestación pública del evangelio. Vio a los creyentes despertar a su llamado, no para jugar a ser iglesia, sino para ser la Iglesia.

Ese sueño se convirtió en «El Despertar» (The Awakening).

La primera reunión tuvo lugar en el parque Evelyn K. Davis. Asistieron unas 1000 personas, de las cuales veinticinco fueron bautizadas, y participaron siete ministerios locales.

Este año, el evento volvió a celebrarse, esta vez en el parque Drake, en el barrio de Bert. Asistieron aproximadamente 1400 personas, más de treinta fueron bautizadas y participaron dieciocho iglesias y organizaciones de diversas denominaciones: pentecostales, bautistas, luteranos, etc.

La estructura de liderazgo estaba al revés a propósito. Vinieron pastores famosos, pero no se mencionaron sus nombres ni tomaron el micrófono. En su lugar, recogieron basura. Oraron por la gente, bautizaron a desconocidos y sirvieron con total humildad.

El escenario se llenó de testimonios y de artistas de rap cristianos que compartían sus historias y predicaban el evangelio a través de la música y las palabras. Al final, Bert hizo un llamamiento para ir al altar, pero antes sucedió algo increíble.

Tras meses de oración y ayuno, Dios le dijo a Bert que toda la multitud orara por los pastores. Uno de los artistas llamó a los pastores inesperadamente, antes incluso de que Bert dijera una sola palabra. Fue la confirmación de que Dios estaba dirigiendo cada detalle.

En todo el parque, la gente fue sanada, liberada y bautizada. Una joven de dieciocho años que luchaba contra la adicción, la falta de hogar y la explotación acudió al evento después de conocer a Bert en otro. Fue bautizada, se le proporcionó un hogar de transición, se le puso en contacto con un pastor y se le dio un trabajo. «Su vida cambió por completo», dijo Bert. «Así, sin más».

Para Bert, el mayor milagro no fue el tamaño de la multitud ni los bautismos. Fue la unidad.

«Cuando has experimentado un verdadero despertar espiritual y has encontrado a Dios por ti mismo, es imposible volver atrás. Tendrías que negarlo intencionadamente».

«Me gustaría dar gracias a Dios por mis pastores de la iglesia Kingdom City, que creen en el llamado de Dios en mi vida y me han acompañado, así como por las otras iglesias, ministerios y organizaciones que vinieron y se unieron a nosotros». Bert dijo que ver a todos estos pastores con los brazos entrelazados alrededor del parque era como una imagen física del Salmo 133:

«Miren cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos … Porque allí mandó el Señor la bendición…» (NBLA).

En el centro de la historia de Bert hay una verdad: Jesús despierta lo que está muerto.

 Despierta ciudades.

 Despierta iglesias.

 Despierta a personas que piensan que están demasiado perdidas.

Bert afirma: «Cuando has experimentado un verdadero despertar espiritual y has encontrado a Dios por ti mismo, es imposible volver atrás. Tendrías que negarlo intencionadamente».

El fruto de«El Despertar» (The Awakening) continúa: los nuevos creyentes están siendo discipulados, integrados en iglesias y apoyados por una red de pastores que ahora están conectados en unidad. Las reuniones en el parque continuarán de nuevo en primavera. El camión de bomberos convertido en bautisterio móvil está listo para la próxima campaña evangelística. Y Bert cree que lo que Dios está haciendo en Des Moines es solo el comienzo.

«Solo somos una pieza de un gran rompecabezas», afirma. «Pero Dios está despertando a su pueblo».

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