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¿En qué estación usted se encuentra? 

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por Gary Khan

Crecí en un lugar en el que había dos estaciones: la seca y la lluviosa.

Luego me mudé a California y donde solo había una estación: la seca. He oído que muchos estadounidenses disfrutan de las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. Debe de ser bonito. Pero, aunque experimentemos dos estaciones o las cuatro, las estaciones simbolizan distintos momentos de nuestra existencia humana, y forman parte integral de nuestra experiencia de la vida. Salomón, el sabio rey y filósofo, comparte ese sentimiento cuando dice que para todo hay una temporada, un tiempo para cada propósito bajo el cielo (Eclesiastés 3:1-8, NTV). Hace algún tiempo, mientras atravesaba una época de sequía, escuché al reverendo Gary Emery, ex superintendente regional de la Biblia Abierta del Pacífico, hablar sobre las estaciones. Sus palabras me llevaron a explorar más a fondo la idea de las estaciones o temporadas. Las siguientes observaciones son el resultado de ese sermón y del estudio posterior. 

LAS ESTACIONES SON PROVIDENCIALES 

Las estaciones son creadas y dirigidas por Dios. «¡Alabado sea por siempre el nombre de Dios! Suyos son la sabiduría y el poder. Él cambia los tiempos y las épocas, pone y depone reyes. A los sabios da sabiduría, y a los inteligentes, discernimiento» (Daniel 2: 20-21). Del mismo modo, Lucas escribe en los Hechos que Dios es la fuente de nuestra vida, de nuestro aliento y de todo lo que necesitamos. Él es quien determina dónde moramos, y por Él podemos vivir, hacer lo que hacemos y ser quienes somos (Hechos 17:25-28). 

Dios es el que determina las estaciones en las que nos encontramos. Él nos puso en este mundo en estos tiempos y en esta estación. Puede que no estemos muy contentos con la elección del tiempo que Dios ha elegido, pero nada de esto es casualidad o error. 

LAS ESTACIONES TIENEN UN PROPÓSITO  

Desde antes de nuestro nacimiento hasta el momento de nuestra muerte Dios está cumpliendo sus propósitos divinos en nosotros. Cada acontecimiento de nuestra vida tiene una estación, un momento apropiado; no se produce en un orden aleatorio, sino de una manera acorde con el propósito divino (aunque no siempre lo comprendamos). El profeta Isaías declaró que Dios formó nuestra vida en el vientre de nuestra madre (Isaías 44:24), y el profeta Jeremías nos hace partícipes de la declaración que Dios le hizo que «aun antes de formarlo en el vientre de su madre, lo conoció y lo escogió para una obra especial» (Jeremías 1:5). Salomón nos informa de que, si cooperamos con los propósitos y el tiempo de Dios, la vida no carecerá de sentido. Todo, incluso las experiencias más difíciles de la vida, lo hizo «hermoso en su tiempo» (Eclesiastés 3:11-RVR-60).  

«Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Romanos 8:28, RVR-60).  

Deténgase por un momento y reflexione sobre las cuatro estaciones que Dios ha establecido. Incluso sin pensarlo mucho podemos ver fácilmente algunos de sus propósitos. La primavera es el tiempo de los comienzos, de las oportunidades emocionantes y de la anticipación del futuro. Las semillas plantadas durante esta estación echarán raíces y germinarán durante el trabajo del verano, produciendo una cosecha en otoño, cuando cosechamos los frutos de nuestros esfuerzos. En invierno todo llega a su fin. 

A menudo, pensamos que la primavera es la infancia y la juventud, mientras que el verano representa la flor de la vida. Con el otoño llegamos a la mediana edad, y todo se hace más lento y se desvanece en el invierno de la vejez. 

Cuando aplicamos las estaciones a nuestro crecimiento, progreso o nuestro avance, podemos reconocer que cada estación es única y añade dimensiones importantes a la vida. 

  • La primavera tiene que ver con el potencial, la promesa, la planificación y las posibilidades. Es una época de oportunidades y comienzos.  
  • El verano es tiempo de crecimiento y maduración. Las semillas que plantamos en primavera brotan y se convierten en plantas adultas. El verano es la estación del trabajo, en la que invertimos el tiempo y el esfuerzo necesarios para llegar a ser buenos en lo que hacemos. 
     
  • El otoño es la estación de la cosecha. Vemos la producción/recompensa de nuestro trabajo. Nuestro arduo trabajo empieza a dar sus frutos.
     
  • El invierno es la estación del descanso, el recogimiento, el retiro y el cierre. Las actividades, las responsabilidades y las relaciones llegan a su fin. Es la época del final. También representa un periodo de descanso, restauración y reflexión. 

Dios tiene un propósito para cada estación que atravesamos. 

LAS ESTACIONES SON PASAJERAS  

Las estaciones no son permanentes, y hasta que Dios detenga el proceso, el ciclo se repetirá. La estación en la que se encuentra ahora pasará pronto. Una vez que pase el invierno, otra primavera estará a las puertas.  

«Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado.¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados» (Isaías 43:18-19, NVI).  

Las estaciones no son eternas; son pasajeras. Pasarán y otra estación vendrá después. Es de gran valor poder entender que nuestras estaciones son pasajeras, providenciales y con un propósito; sin embargo, lo más valioso es lo que hacemos en esas estaciones. ¿Cómo deberíamos responder a cada una de ellas? 

«El llanto puede durar toda la noche, Pero a la mañana vendrá el grito de alegría» (Salmos 30:5, LBLA). 

Acepte su estación.

A menudo, nuestra primera respuesta a una temporada difícil es quejarnos, lo que sin querer la prolonga o, en el peor de los casos, hace que parezca más larga de lo que es. Como resultado, desperdiciamos un ciclo y debemos esperar para repetir la estación. 

Los israelitas son un buen ejemplo de ello. Tardaron cuarenta años en asimilar las lecciones necesarias de confianza y obediencia a Dios antes de poder entrar en la Tierra Prometida. En lugar de aprovechar la oportunidad inmediatamente, tuvieron que sufrir temporadas repetitivas durante cuatro décadas. Recuerda que las estaciones forman parte del plan providencial de Dios, que se desarrolla en un tiempo y una secuencia específicos con un propósito. Sea cual sea la estación en la que nos encontremos, es vital que nos comprometamos plenamente con ella y la aceptemos. 

La gente quiere con demasiada frecuencia saltarse una estación. Queremos enseguida brincar de la fase idealista de la primavera a la temporada de cosecha del otoño sin invertir el esfuerzo y la diligencia necesarios que debemos poner durante el verano. Sin embargo, esta tendencia suele afectar todo el proceso. La forma en que afrontamos una estación influye profundamente en cómo vivimos las siguientes. Lo que sembramos en una estación repercute directamente en la cosecha que recogemos en otra. Abrazar cada estación en su secuencia correcta y cumplir fielmente las tareas y responsabilidades que conlleva es crucial para un viaje fructífero y satisfactorio. 

«Así que no debemos cansarnos de hacer el bien; porque si no nos desanimamos, a su debido tiempo cosecharemos» (Galatians 6:9, TLB). 

Por otra parte, aferrarse demasiado a una estación también puede tener efectos negativos. Imagínese llevar ropa de verano en pleno invierno simplemente porque se resiste a dejar atrás el verano y abrazar la realidad del invierno. Una elección así sería incómoda, improductiva y, a menudo, perjudicial. A veces nos aferramos a una estación determinada como una persona que se está ahogando se aferraría desesperadamente a un objeto flotante, reacia a soltarlo para pasar a una nueva fase. Esta conducta puede obstaculizar nuestro crecimiento e impedirnos aprovechar plenamente las oportunidades que nos brinda la siguiente estación. 

Así que tenemos a los que quieren apurar la estación y a los que no quieren soltarla. Ninguna de las dos cosas es buena. La forma de vivir una vida lo más plena posible es reconocer cuándo es el momento de soltar, permitiéndonos avanzar y entrar con gracia en la nueva estación que nos espera. Es necesario ser «sensibles a las estaciones» en la forma de vivir, pero hay que tener en cuenta que ninguna estación es perfecta. Cada una tiene sus propios problemas. 

La forma en que afrontamos una estación influye profundamente en cómo vivimos las siguientes.

Las suaves lluvias de primavera pueden convertirse en lluvias torrenciales que parecen inundarlo todo. O lo contrario. Nos quedamos esperando que llegue la lluvia y nunca llega. Otras veces (como este año), es como si el invierno se prolongara hasta la primavera. Queremos pasar a la siguiente estación, pero la actual persiste. 

El verano puede llegar a ser abrasador y seco, y debemos trabajar bajo el pleno sol. Queremos huir del calor y buscar la sombra y el aire acondicionado. 

En otoño, la escarcha temprana puede dañar la cosecha. 

De nuevo, ninguna estación es perfecta, y no tenemos control sobre ellas. Pero antes de que se desespere, recuerde que sí podemos controlar nuestra reacción ante las estaciones. Las decisiones que tomamos hoy tienen el potencial de producir resultados graves en el futuro. El trabajo arduo que realizamos durante el verano determina las recompensas del otoño y la comodidad del invierno. No podemos disfrutar de una cosecha abundante en otoño si malgastamos el verano durmiendo la siesta. Así que aproveche su estación. Pasará, le guste o no. 

Examine su estación.

Aprenda y observe lo que Dios está haciendo. 

«Aprendan la lección de la higuera: Tan pronto como sus ramas se vuelven tiernas y sus hojas se abren, ustedes saben que se acerca el Verano» (Mateo 24:32, PDT).

Para aprovechar al máximo el momento en el que se encuentra, debe comprender las características de su estación. Cuando reconocemos la estación, debemos hacer los ajustes necesarios para sacarle el máximo provecho. Busque la ayuda de otros, especialmente de quienes hayan pasado por lo que usted está atravesando ahora, o de los que pueden animarle por estar en una estación diferente a la suya. Lo que no debemos hacer es alejarnos de los demás porque nos molesta que estén en primavera mientras nosotros estamos en el calor del verano.  

Pregunte a Dios:

  • ¿Qué lecciones me quiere enseñar? 
  • ¿Qué mediadas debo de tomar? 
  • ¿Cuál es el plan que debo seguir? 

Valore su estación.

Reconozca que Dios tiene el control. 

«Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito» (Romans 8:28, NIV). 

No olvide que las estaciones son ordenadas por Dios y tienen un propósito. Dios está obrando todas las cosas para su bien. Así que, disfrute de la temporada en la que se encuentra. No la desperdicie; no huya de ella; no tenga una mala actitud al respecto. En lugar de estar infelices o incluso temerosos acerca de donde nos encontramos, deberíamos estar orando:  

Padre, usted me ha puesto aquí en este momento. ¿De qué manera quiere utilizarme? ¿Cómo puedo estar a Su disposición para que pueda llevar a cabo Sus propósitos en este lugar? ” 

¿Está usted en primavera? Las estaciones de comienzos pueden ser vigorizantes, y la primavera ofrece nuevas oportunidades y posibilidades. En primavera puedes\ sentir que es invencible y no reconocer su dependencia de Dios. Puede que esté entusiasmado con las posibilidades, pero dedique tiempo a comprender cómo esas oportunidades se comparan con los propósitos de Dios. Las decisiones que tome en esta estación prometedora determinarán en gran medida las siguientes estaciones.  

¿Está usted en verano? Las semillas que plantamos durante la primavera han crecido hasta convertirse en plantas de gran tamaño. Algunos de ustedes están a punto de cosechar. No se rindan ahora. Tienen calor y están cansados y cerca del borde del agotamiento y quieren adelantarse al otoño, pero adelantarse sería provocar un cortocircuito en lo que Dios está haciendo en ustedes. Mantengan el rumbo. Sigan labrando, sigan regando, sigan cuidando la cosecha y no se den por vencidos. 

¿Está usted en otoño? Su arduo trabajo está empezando a dar frutos. En esta época es fácil enorgullecerse y pensar que todo el éxito es obra suya. También es fácil devaluar el aporte de los demás. Pero la forma en que maneje esta temporada de cosecha lo preparará para el siguiente ciclo de temporadas. 

¿Está usted en invierno? Maybe your activities, responsibilities, and relationships are winding down. This is the time of finishing well. It is a period of rest, restoration, and reflection. 

Recuerde su llamado.  

«Que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea»
(2 Timoteo 4:2, DHH). 

En cada estación usted es un testigo del poder y la soberanía de Dios. La respuesta que usted tenga en las temporadas buenas y malas, en los tiempos de bendiciones y de desafíos, predica un mensaje a las personas que lo rodean. ¿Cómo responde usted a las estaciones de su vida? ¿qué comunica a los que le rodean acerca de Dios?  

Sobre el Autor

Gary Khan

Gary Khan fue pastor de la Iglesia de la Biblia Abierta Desert Streams en Santa Clarita, California, durante 32 años.  Actualmente es director ejecutivo de operaciones de Marketplace Chaplains en el sur de California. También es director de distrito para el distrito sur de California/Arizona/Hawaii. Gary es autor de los devocionales Greater (Más grande) y Reset (Reinicio), así como de su libro titulado That Didn’t Go the Way I Thought: Navigating the Ups and Downs of Our Journey of Faith (Eso no salió como yo pensaba: Cómo navegar por los altibajos de nuestro viaje de fe).  El mayor logro y gozo de Gary es el de ser esposo de DeLaine desde hace 32 años y padre de tres hijos increíbles (dos biológicos y uno «adoptado»). 

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Walker’s House of Hope

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In 2017, my husband Dyecol and I were asked to be the interim pastors of Word of Life Open Bible Church in Lehigh Acres, Florida. Little did we know that our two weeks as interim pastors would turn into seven years and counting. After accepting the call to be the permanent pastors, we moved to Lehigh in September, right after Hurricane Ivan had hit. There was no electricity in the city, and it felt like we were moving into darkness and chaos. I didn’t realize we were also moving into the rest of our lives.

Taneasha and all her kids, enjoying the sunshine

Dyecol and I had never had children together. Shortly after our move to Lehigh, we saw a billboard for an adoption agency. Dyecol went to the agency’s office for more information, and it wasn’t long before we were taking a class on adoption. The instructor of the class emphasized how much greater our chances would be to adopt through fostering, and pretty soon we got our first call to foster a three-year-old girl named Isabella. I will never forget seeing that scared little girl walk through our doorway. I scooped her up in my arms, she laid her head on my shoulder, and my future was sealed.

We’d had Isabella for only a month when we got a call for a second little girl, Maria. Maria’s sister Ruby would join her a few months later, and not long after Ruby, we got a call for a fourth child, our first newborn. This baby was only six days old and had been born addicted to drugs. We were told her parents didn’t want her, and we became excited that this baby might become ours. We attached, weaned her off drugs, and she began to thrive. It was then that her biological father decided that he wanted her. As difficult as this was, it was further complicated by the fact that our hopes of adopting the other girls fell through around the same time. We were shattered. This taste of parenthood had convinced me that I wanted to be a mom again, but fostering was too difficult. I told myself, “Never ever again!” Until I got the next call.

Sometimes God walks you through a process of loss and then He dumps blessing on you when you least expect it.

“Ms. Walker, I have a little girl for you….”

“I don’t know, we’re taking a break.”

“Ms. Walker, I’m telling you, you’re going to want this little girl.”

(Deep Breath.) “Okay.”

Our case worker brought over this ten-year-old little girl with big old grandma glasses, fuzzy hair, and the cutest smile. That little girl walked into our lives, and she has changed us forever. Her name is Anna-Tae Walker, and she became our first adopted daughter. Two months later, we were introduced to our daughter Heavenly. We loved her from the moment we saw her. Sometimes you just know. I said to my husband, “She’s not leaving.” True to my word, Heavenly AND her brother Joshua became ours through adoption.

Anna-Tae, the Walkers’ first adopted daughter

Sometimes God walks you through a process of loss and then He dumps blessing on you when you least expect it. I didn’t understand why we couldn’t have the first little girls we tried to adopt, but God said no. He knew who our kids were.

Despite my having three adopted children, I continued to take new placements. My first experiences fostering almost broke me, but as I continued to say “yes” to each new child, God reinforced my heart with His strength. Instead of shrinking with each loss, my heart grows bigger as I watch family reunifications. God has gifted me with the capacity to love and to lose.

One night as I was lying on my bed, the Lord gave me a word: “Walker’s House of Hope.” I told my husband, “This is what we’re going to name the house where we raise the children God brings to us.” We started praying, “Lord, if you give us a bigger house we will take more children.” At that time, we had seven children in a three-bedroom house. It wasn’t long before the Lord provided us with a four-bedroom house.

God has gifted me with the capacity to love and to lose.

I got the call almost immediately: “Ms. Walker, we have a sibling group of three.”

“You know I have seven children, right?”

“Yes, Ms. Walker, but you were born for this.”

Immediately the voice of the Lord came to me, reminding me of my prayer. He had given me a bigger house; I was obligated to fulfill my promise. So, we ran out and bought another bunk bed.

The sign hanging on the Walkers’ door

Today, we have ten children: three adopted and seven fostered. Every day after school, I hear ten voices at once, beautiful chaos. Each time I say aloud, “I have ten children,” I can’t believe it – not because it’s too much, but because it feels comfortable. When I dream about the future, I see myself with even more children, running around a big property and coming in to eat dinner around our huge kitchen table. I have found my calling, and I am believing for God to gift us with the house that’s as big as my heart.

I had a sign made that hangs in our current home: “Walker’s House of Hope.” When I look at it, I say to God, “This is not it. But this is it for now.”

Seven years ago, we moved to a city that was in chaos and darkness. Today, we live in a home of chaos and light. And as I look around my busy kitchen table, I have never been more excited about the rest of my life.

About the Author

Taneasha Walker

Taneasha Walker is currently co-pastoring Word of Life Open Bible Church in Lehigh Acres, Florida, with her husband Dyecol. She serves on the Southeast Regional Board as an At- Large member. Taneasha has gained experience in every area of ministry, using this knowledge to effectively care for the local church body as well as the children that have been entrusted to her. She is passionate about prayer, utilizing it in every endeavor. In her free time, Taneasha’s hobbies include reading, singing, and traveling. 

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A Finely Woven Tapestry: Seventy Years in Trinidad and Tobago  

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In 2024 Open Bible Standard Churches of Trinidad and Tobago (OBSCTT) commemorates its platinum anniversary: seventy years of faith, strength, and community. Symbolically, Trinidad and Tobago’s Open Bible story unfolds as a finely woven tapestry, blending diverse threads and vibrant and intricate patterns to form a beautiful piece of art. For seven decades, God has woven OBSCTT’s narrative, skillfully blending elements like missionaries, innovative outreach, powerful prayer, unified discipleship, embrace of revival, and the vibrant people of Trinidad and Tobago. Each thread, even if seeming inconsequential, plays a distinctive role in contributing to the magnificent tapestry of their journey. 

Situated in the South Caribbean Sea, the Republic of Trinidad and Tobago boasts a rich cultural and religious diversity reflecting African, Indian, European, Chinese, and other influences. Christian, Hindu, Muslim, and indigenous beliefs are all practiced there. Despite Trinidad and Tobago’s small geographical footprint and population of just 1.4 million, Open Bible’s influence has left a significant impact both nationally and globally, contributing to Trinidad and Tobago’s social, civic, and healthcare realms (the founding of the Acropolis Medical Centre being a primary example). OBSCTT boasts nearly one hundred churches, numerous kindergartens, a private high school, INSTE, and a Bible college with three campuses.   

Open Bible church members worship together as they celebrate their 70th anniversary

From its beginnings in 1956 under missionaries Kaare and Jean Wilhelmsen, OBSCTT had an emphasis on global outreach. Beginning their outreach in the neighboring country of Grenada in 1971, the churches in Trinidad and Tobago continually expanded their reach, eventually planting churches in South America, North America, Africa, and Europe. Trinidad and Tobago is also the home of Global Missions’ School of Global Leadership (SGL). The founding fathers and mothers of OBSCTT were full of missionary zeal and implanted this passion into the DNA of the churches. Today, it is a vital part of their identity.   

From the first missionaries, the Wilhelmsens, to the present-day Lumbard family, thirty-eight Open Bible missionaries have served on the islands. These missionaries laid a robust foundation and equipped capable local leaders. Today, the relationship of local leaders with Open Bible’s Global Missions is a uniquely collaborative partnership. This collaboration and sense of unity was part of the foundation set by the missionaries from the very beginning. Dr. Don Bryan and his wife Ruth were missionaries in the founding days of Open Bible in Trinidad and Tobago (1956-1970). Dr. Bryan spoke of how togetherness was key to Open Bible’s success in Trinidad. Through prayer, the churches and missionaries worked together as a team “so the devil couldn’t divide us.”  

Prayer was a unifying and foundational value in the churches. In particular, the Thursday morning Mountain Movers’ prayer meetings at the San Fernando church echoed Acts 19:11: “God did extraordinary miracles…” (NIV). Miracles were the norm, transforming lives as blind eyes were opened and demons cast out. Powerful proclamation of the gospel and God’s evident presence often led to entire families committing their lives to Christ, bringing explosive growth. Seventy years later, the powers of darkness persist but continue to be confronted in prayer services in many churches.  

4800 Open Bible church members march the streets of San Fernando to commemmorate 70 years

Recognizing the value Trinidadians placed on education, missionaries perceived a Kingdom opportunity and established Open Bible High School (OBHS) in 1967, emphasizing both academics and spiritual development to a student body from diverse faiths. At one time OBHS’s enrollment was the largest in the history of private schools on the island.  

Open Bible Institute of Trinidad (OBIT), founded in 1956, continues to train Christian leaders for pastoral, missions, and evangelism ministries. It incorporates theological and uniquely practical training that is an engine for outreach and discipleship. In the early days, student teams went to outlying areas each Thursday to practice the skills they learned in Bible school. There they held outdoor meetings, connected with and discipled Mountain Movers attendees, gathered others and started Sunday schools, and baptized new converts. Their “practice” ministry began birthing new churches, and five of the first six OBSCTT churches were started by the students while still in school!  

Church members of all ages march together with joy

Just as there are many Open Bible missionaries woven into the OBSCTT tapestry, so Trinidad and Tobago is woven into the tapestries of the missionaries themselves, leaving an indelible mark on their lives. It wasn’t just the great food found on the islands that made an impression! More significantly, it was the relationships they formed there that shaped the missionaries. Many of the following missionaries have joined the “great cloud of witnesses,” but others share some of their stories (click HERE to see video interview clips): Kaare and Jean Wilhelmsen, Minnie Bruns, Don and Ruth Bryan, A.E. and Ginny Mitchell, Margaret Crandall, Dora Turner, William and Donna Whitlow, Robert and Wanda Moon, Ed and Betty Wood, Weldon and Rosetta Davis, Melvin and Barbara Kelderman, Tom and Helen Clark, Clayton and Suzanne Crymes, Leona Janzen (Venditti), John and Nadine Simmons, Phil and Priscilla Newell, Dan and Mardell LeLaCheur, Harvey and Alys Klapstein, Grant and Miriam Sickles, and Mike and Pamela Lumbard. 

The most vibrant and prominent threads in the tapestry God is weaving for Open Bible Standard Churches of Trinidad and Tobago are the nationals themselves. The 2 Timothy 2:2 principle of entrusting the work to others who will pass it on to others has been a key to continued growth and expansion. The names are too many to share, but here are just a few of the local ministers who have led with distinction over the years: Revs. Dr. Benjamin Agard, Charles and Charmaine Alexis, Keith Armoogan, Desmond Austin, Carlyle Chankersingh, Munroe Cox, Vicram Hajaree, Leroy Haynes, Dr. Andy and Ann Marie Homer, Benjamin Hunte, Calbert Mark, Romaish Mohan, Raule Reid, Cecil and Debbie Quamina, Errol Ramdass, Fitzroy Griffith, Jr., and Junior Yuille.  

Rev. Dr. Benjamin Agard, National Elder-Director of OBSCTT, credits the preaching of the gospel of Christ and Him crucified – from the earliest of days until now – as a key to numerical and spiritual growth throughout OBSCTT’s history. The focus on the cross remains central to their identity. Minister Ann Marie Homer summed it up this way: “Just the fact that you can walk into any Open Bible church on a Sunday morning and hear the gospel of Jesus Christ being preached in truth is a major accomplishment. We have not shifted.” 

Seventy years later, in this celebration of their platinum jubilee, we join with Open Bible Standard Churches of Trinidad and Tobago to look back at the tapestry God has woven through them and to celebrate His good work. Today, OBSCTT’s story reaches not only the islands of Trinidad and Tobago but extends to the uttermost parts of the world. As it says in Psalm 2:8, “Ask me, and I will make the nations your inheritance, the ends of the earth your possession” (NIV). Such an incredible inheritance and a rich legacy – we can only imagine what God will do next! 

About the Author

Tammy Swailes

Tammy Swailes is passionate about cross-cultural Christian education, so working with INSTE Global Bible College to disciple and equip leaders throughout Europe and beyond is a great fit! Tammy has lived in Europe since 1999 – first in Hungary and now Ukraine. Before that, she was in Japan, as well as Spokane, Washington. She now serves as INSTE regional director in Europe, assisting INSTE programs in five languages. Tammy has her undergraduate degrees in both Missions and Christian Education, and a MA in Intercultural Studies. Photography, good coffee, multi-cultural experiences, and the family’s Yorkie are some of Tammy’s favorite things. 

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UN TAPIZ FINAMENTE TEJIDO:  La Biblia Abierta de Trinidad y Tobago celebra setenta años de ministerio

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Las Iglesias Estándar de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago (OBSCTT, por sus siglas en inglés) conmemoran en 2024 su aniversario de platino: Setenta años de fe, fortaleza y comunidad. La historia de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago se desarrolla simbólicamente como un tapiz finamente tejido, en el que se mezclan diversos hilos y patrones vibrantes y complejos para formar una hermosa obra de arte. Durante siete décadas, Dios ha tejido la historia de OBSCTT, mezclando hábilmente elementos como los misioneros, el alcance innovador, la oración poderosa, un discipulado unificado, la acogida del avivamiento y el pueblo vibrante de Trinidad y Tobago. Cada hilo, aunque parezca insignificante, desempeña un papel distintivo que contribuye al magnífico tapiz de su trayectoria. 

La República de Trinidad y Tobago, ubicada en el Mar Caribe Sur, cuenta con una rica diversidad cultural y religiosa que refleja influencias africanas, indias, europeas, chinas y de otros lugares. Allí se practican creencias cristianas, hindúes, musulmanas e indígenas. A pesar de la pequeña extensión geográfica de Trinidad y Tobago y de su población de tan sólo un millón cuatrocientos mil habitantes, la influencia de la Biblia Abierta ha dejado un impacto significativo tanto a nivel nacional como mundial, al contribuir a los ámbitos social, cívico y al de la asistencia médica de Trinidad y Tobago (un ejemplo fundamental es la fundación del Centro Médico Acrópolis). La OBSCTT cuenta con casi cien iglesias, numerosas guarderías, un colegio secundario privado, INSTE, y un instituto bíblico con tres sedes.     

Los miembros de la iglesia de la Biblia Abierta adoran juntos mientras celebran su 70 aniversario

Desde sus inicios en 1956, bajo la dirección de los misioneros Kaare y Jean Wilhelmsen, la OBSCTT hizo hincapié en el alcance global. Las iglesias de Trinidad y Tobago, que comenzaron su labor en el país vecino de Granada en 1971, fueron expandiendo su alcance en forma contínua hasta llegar a plantar iglesias en Sudamérica, Norteamérica, África y Europa. Trinidad y Tobago es también la sede de la Escuela de Liderazgo Global (SGL) de Misiones Globales. Los fundadores de la OBSCTT estaban llenos de celo misionero e implantaron esta pasión en el ADN de las iglesias. Hoy en día, es una parte vital de su identidad.   

Desde la familia Wilhelmsen, los primeros misioneros, hasta la actual familia Lumbard, treinta y ocho misioneros de la Biblia Abierta han servido en las islas. Estos misioneros fundaron una base sólida y equiparon a líderes locales competentes. Hoy en día, la relación entre los líderes locales con las Misiones Globales de la Biblia Abierta es una asociación de colaboración única. Esta colaboración y sentido de unidad fue parte de los cimientos establecidos por los misioneros desde el principio.  El Dr. Don Bryan y su esposa Ruth fueron misioneros en la época en que se fundó La Biblia Abierta en Trinidad y Tobago (1956-1970). El Dr. Bryan habló de cómo la unidad fue clave para el éxito de la Biblia Abierta en Trinidad. A través de la oración, las iglesias y los misioneros trabajaron juntos como un equipo «para que el diablo no pudiera dividirnos».  

La oración fue el valor unificador y cimentador de las iglesias. En especial, en la iglesia de San Fernando las reuniones de oración de los Movedores de Montañas de los jueves por la mañana hacían resonar las palabras de Hechos 19:11: «Dios hacía milagros extraordinarios…». (NVI). Los milagros fueron la norma, transformaron vidas al abrir los ojos de los ciegos y expulsar demonios.  La poderosa proclamación del Evangelio y la evidente presencia de Dios llevaron a menudo a familias enteras a entregar sus vidas a Cristo, lo que trajo consigo un crecimiento explosivo. Setenta años después, los poderes de las tinieblas persisten, pero siguen siendo confrontados en los servicios de oración de muchas iglesias. 

4800 miembros de la iglesia Biblia Abierta marchan por las calles de San Fernando para conmemorar 70 años

Los misioneros, reconociendo el valor que los trinitenses atribuían a la educación, vieron una oportunidad para el Reino y crearon en 1967 la Escuela Secundaria de la Biblia Abierta (OBHS, por sus siglas en inglés), que hacía hincapié en el desarrollo académico y espiritual de un alumnado de diversas religiones. Llegó un momento en que la matrícula de la OBHS era la mayor de la historia de las escuelas privadas de la isla.  

El Seminario de la Biblia Abierta de Trinidad (OBIT, por sus siglas en inglés), fundado en 1956, sigue formando a líderes cristianos para ministerios pastorales, misioneros y de evangelización. El seminario incorpora una formación teológica y práctica única que constituye un motor para la evangelización y el discipulado. En sus inicios, los equipos de estudiantes se desplazaban cada jueves a las zonas periféricas para poner en práctica lo aprendido en la escuela bíblica. Allí celebraron reuniones al aire libre, se pusieron en contacto e instruyeron a los asistentes de los Movedores de Montañas, reunieron a otros e iniciaron escuelas dominicales, y bautizaron a nuevos creyentes. Su «práctica» del ministerio comenzó a dar a luz nuevas iglesias, ¡y cinco de las primeras seis iglesias de la OBSCTT fueron fundadas por los propios estudiantes mientras aún estaban en la escuela!  

Miembros de la Iglesia de todas las edades marchan juntos con alegría

Al igual que hay muchos misioneros de la Biblia Abierta entretejidos en el tapiz de la OBSCTT, así Trinidad y Tobago está entretejida en los tapices de los propios misioneros, dejando una huella indeleble en sus vidas. No fue sólo la magnífica comida de las islas lo que les impresionó. Más importante aún, fueron las relaciones que entablaron allí las que dieron forma a los misioneros. Si bien muchos de los siguientes misioneros se han unido a la «gran nube de testigos», otros nos cuentan algunas de sus historias (haga clic en los enlaces para ver los vídeos de las entrevistas): Kaare y Jean Wilhelmsen, Minnie Bruns, Don y Ruth Bryan, A.E. y Ginny Mitchell, Margaret Crandall, Dora Turner, William y Donna Whitlow, Robert y Wanda Moon, Ed y Betty Wood, Weldon y Rosetta Davis, Melvin y Barbara Kelderman, Tom y Helen Clark, Clayton y Suzanne Crymes, Leona Janzen (Venditti), John y Nadine Simmons, Phil y Priscilla Newell, Dan y Mardell LeLaCheur, Harvey y Alys Klapstein, Grant y Miriam Sickles, y Mike y Pamela Lumbard. 

Los hilos más vibrantes y prominentes en el tapiz que Dios está tejiendo en las Iglesias de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago son los propios nacionales. El principio de 2 Timoteo 2:2 de encargar la obra a personas idóneas que la transmitirán a otros ha sido clave para el crecimiento y la expansión continuos. Son demasiados nombres para mencionarlos a todos, pero he aquí sólo algunos de los ministros locales que han dirigido con distinción a lo largo de los años: Reverendos Dr. Benjamín Agard, Charles y Charmaine Alexis, Keith Armoogan, Desmond Austin, Carlyle Chankersingh, Munroe Cox, Vicram Hajaree, Leroy Haynes, Dr. Andy y Ann Marie Homer, Benjamín Hunte, Calbert Mark, Romaish Mohan, Raule Reid, Cecil y Debbie Quamina, Errol Ramdass, Fitzroy Griffith, Jr. y Junior Yuille. 

El Rev. Dr. Benjamín Agard, Anciano-director nacional de la OBSCTT, da merito a la predicación, desde los primeros días hasta ahora, del evangelio de Cristo y de este crucificado, como la clave del crecimiento numérico y espiritual a lo largo de la historia de la OBSCTT. El enfoque del mensaje de la cruz sigue siendo fundamental para su identidad. La ministra Ann Marie Homer lo resumió así: «El solo hecho de que usted pueda entrar en cualquier iglesia de la Biblia Abierta un domingo por la mañana y escuchar el verdadero evangelio de Jesucristo predicado, constituye un gran logro. No nos hemos desviado». 

Setenta años después, en esta celebración de su jubileo de platino, nos unimos a las Iglesias Estándar de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago para mirar hacia atrás, al tapiz que Dios ha tejido a través de ellos y celebrar Su buena obra. Hoy, la historia de la OBSCTT no sólo llega a las islas de Trinidad y Tobago, sino que se extiende hasta los confines de la tierra. Como dice el Salmo 2:8: «Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.» (RVR-60). Qué herencia tan increíble y qué legado tan rico: ¡sólo podemos imaginar lo que Dios hará a continuación! 

Sobre la autora

Tammy Swailes

¡Tammy Swailes es una apasionada de la educación cristiana multicultural, por lo que trabajar con el Seminario Bíblico Global INSTE para discipular y equipar a los líderes en toda Europa y más allá encaja a la perfección! Tammy ha vivido en Europa desde 1999 (primero en Hungría y ahora en Ucrania). Antes de eso, vivió en Japón, así como en Spokane, Washington. En la actualidad se desempeña como directora regional de INSTE en Europa, colaborando con los programas de INSTE en cinco idiomas. Tammy tiene una licenciatura en Misiones y otra en Educación Cristiana, y una maestría en Estudios Interculturales. Algunas de las cosas que más le gustan a Tammy son la fotografía, el buen café, las experiencias multiculturales y el perrito Yorkie de la familia.

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