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La asombrosa gracia de Dios: aún a través del cáncer

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Por Lisa Hansler

(Fotos por Annie Marek-Barta)

«¿Está sentada?», fue la pregunta que escuché por teléfono del médico que me había hecho la biopsia. Las palabras a continuación fueron las que nunca esperé escuchar: «Tiene cáncer de mama y se ha propagado al menos a uno de sus ganglios linfáticos». En ese momento comprendí que mi vida cambiaría para siempre y perdería mi cabello. 

Lisa y su esposo, Chris, antes del diagnóstico.

Menos de una hora antes de recibir esta llamada que me cambió la vida, me despedí de mi madre que después de su batalla contra el liposarcoma, un tipo de cáncer no común, se fue a estar con el Señor. Nuestra casa estaba toda empacada ya que se suponía que ese día sería nuestro cierre de venta. Sin embargo, poco después de la llamada de mi médico, recibimos una llamada de nuestro agente de bienes raíces diciendo que nuestros compradores cometieron un error y que el cierre de la venta de la casa no se realizaría hasta dentro de diez días. Hasta ahora, usted podría decir que probablemente este fue el peor día de mi vida. Oh, ¿mencioné que este era nuestro treinta y tres aniversario de boda? El 28 de diciembre de 2018 quedará grabado para siempre en mi mente. 

Honestamente, no quería unirme al grupo de «cáncer de mama». Muchas querían animarme con sus propias experiencias, pero yo no estaba lista para aceptar que yo era una de ellas y ahora odiaba el color rosa. Estaba decidida a someterme a un tratamiento con extraños que no tenían siquiera idea que tenía cáncer. 

Lisa visitando la tumba de su madre.

Luego, antes de que comenzara con mi tratamiento, mi gammagrafía ósea y la tomografía computarizada mostraron algo preocupante. Era posible que el cáncer se hubiera propagado a mis huesos, por lo que se ordenó un escáner TEP (Tomografía por emisión de positrones). Este fue el fin de semana más largo de mi vida. Si el cáncer de mama se hubiera propagado a mis huesos, significaría que estaría en tratamiento de cáncer por el resto de mi vida. Derramé muchas lágrimas ese fin de semana. 

Ese domingo supe que tenía que ir a la iglesia a la que asistía mi amiga y mentora Kit Hackett. Sabía que ella oraría por mí. Esto resultaría ser un punto crucial en mi fe. Kit oró contra «los dardos de fuego que el enemigo me había lanzado». Mientras ella alejaba su mano de mi espalda, ¡realmente sentí que algo salía!  

Su pastor, Mike Majack, también oró por mí. Luego dijo: «Estamos contigo y creyendo que la sanidad es para ti. . . a menos que tú creas que Dios ha terminado contigo». 

El pastor Mike no tenía idea de que estaba cuestionando el valor de mi vida para Dios, pensé que Él ya había terminado conmigo. Salí de esa iglesia como una persona diferente y no derramé ni una lágrima hasta el viernes siguiente cuando recibí la llamada de que la tomografía por emisión de positrones (TEP), había salido limpia. ¡Eran lágrimas de alegría! 

 Lisa con su hija Annie en el hospital.

Ese domingo por la mañana Dios hizo algo en mí. De repente me di cuenta del amor, la gracia y la misericordia de Dios como nunca antes. Me recordó de quién era yo. En mí nació una nueva fe que me ayudaría a superar la batalla más dura de mi vida. Por la gracia de Dios, pude pasar por cuatro meses de quimioterapia sin sentir peores efectos nocivos que los que sentiría alguien con náuseas matutinas. Pude seguir corriendo y haciendo la mayoría de mis actividades físicas habituales. Hacia el final estaba un poco más lenta, mi frecuencia cardíaca era alta y tenía que caminar un poco en mis carreras. (De hecho, para mi último tratamiento de quimioterapia yo caminaba más que corría). Pero estaba feliz de poder correr. Dios me llevó a través de mis cirugías, incluyendo una mastectomía bilateral, disección de ganglios linfáticos auxiliares y, recientemente, la primera de mis cirugías de reconstrucción y treinta tratamientos de radiación. Mi oración era que de alguna manera yo tocara vidas, incluso las de aquellos que me ayudaron con mis tratamientos. 

A principios de este año, una compañera sobreviviente de cáncer de mama me preguntó si me enojé con Dios cuando recibí mi diagnóstico. 

«No», le dije. Sentí que el diagnóstico me salvó. Yo ya estaba enojada. Los diez años previos a mi diagnóstico de cáncer habían sido años extremadamente difíciles. Satanás nos había arrojado varios dardos. Habíamos pasado por algo doloroso en nuestra familia, y seamos honestos, el ministerio no siempre es un jardín de rosas. Los cristianos pueden ser tan crueles. (Lo sé porque soy una, una cristiana imperfecta). Mi ira se había convertido en amargura. La amargura se cuela tan sutilmente y actúa como un veneno. 

Aunque Dios no me dio el cáncer, usó lo que el enemigo había pretendido para el mal para despertarme. En Su asombrosa gracia, me ayudó a superar esta batalla, enseñándome muchas lecciones en el camino, todas enfatizando la fidelidad de Dios. Él estaba allí, inclusive cuando me encontré acurrucada en la bañera sollozando justo antes de afeitarme el resto del pelo.  Escribí muchas de las lecciones que aprendí en mi blog [enlace a https://lhansler.tumblr.com/ ] porque no quiero olvidar nunca todo lo que Dios ha hecho y sigue haciendo por mí. Una de las Escrituras que Dios me dio a lo largo de mi travesía fue el Salmo 103: 2-5 (NTV):

Que todo lo que soy alabe al SEÑOR; que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí. Él perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Me redime de la muerte y me corona de amor y tiernas misericordias. Colma mi vida de cosas buenas; ¡mi juventud se renueva como la del águila!

 Cuando miro en el espejo, no lamento la pérdida de lo que alguna vez fue, sino que veo un recordatorio de lo mucho que Dios me ama. Yo era, en cierto sentido, como una de esas ovejas errantes que se atascaron y mi Buen Pastor vino a rescatarme. Me lleva a aguas de reposo y conforta mi alma.

Puede ver una entrevista en video entre Lisa y la editora de mensajes, Andrea Johnson, en: https://vimeo.com/473133077/177b57c21d

Sobre la autora

Lisa Hansler

Lisa Hansler creció en la Biblia Abierta y ha servido durante treinta y cinco años junto a su esposo, Chris, en el ministerio de jóvenes, como plantadores de iglesias, pastores principales y, más recientemente, como Directores Ejecutivos de la Región del Pacífico. Lisa también es madre de tres hijos adultos y trabaja como controladora/contable para “Tacoma Plumbing and Heating. A Lisa le fascina contar su experiencia de cómo Dios ha usado su batalla contra el cáncer de mama para continuar renovando su fe en Él. Puede leer el blog en inglés de Lisa en https://lhansler.tumblr.com/ 

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Walker’s House of Hope

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In 2017, my husband Dyecol and I were asked to be the interim pastors of Word of Life Open Bible Church in Lehigh Acres, Florida. Little did we know that our two weeks as interim pastors would turn into seven years and counting. After accepting the call to be the permanent pastors, we moved to Lehigh in September, right after Hurricane Ivan had hit. There was no electricity in the city, and it felt like we were moving into darkness and chaos. I didn’t realize we were also moving into the rest of our lives.

Taneasha and all her kids, enjoying the sunshine

Dyecol and I had never had children together. Shortly after our move to Lehigh, we saw a billboard for an adoption agency. Dyecol went to the agency’s office for more information, and it wasn’t long before we were taking a class on adoption. The instructor of the class emphasized how much greater our chances would be to adopt through fostering, and pretty soon we got our first call to foster a three-year-old girl named Isabella. I will never forget seeing that scared little girl walk through our doorway. I scooped her up in my arms, she laid her head on my shoulder, and my future was sealed.

We’d had Isabella for only a month when we got a call for a second little girl, Maria. Maria’s sister Ruby would join her a few months later, and not long after Ruby, we got a call for a fourth child, our first newborn. This baby was only six days old and had been born addicted to drugs. We were told her parents didn’t want her, and we became excited that this baby might become ours. We attached, weaned her off drugs, and she began to thrive. It was then that her biological father decided that he wanted her. As difficult as this was, it was further complicated by the fact that our hopes of adopting the other girls fell through around the same time. We were shattered. This taste of parenthood had convinced me that I wanted to be a mom again, but fostering was too difficult. I told myself, “Never ever again!” Until I got the next call.

Sometimes God walks you through a process of loss and then He dumps blessing on you when you least expect it.

“Ms. Walker, I have a little girl for you….”

“I don’t know, we’re taking a break.”

“Ms. Walker, I’m telling you, you’re going to want this little girl.”

(Deep Breath.) “Okay.”

Our case worker brought over this ten-year-old little girl with big old grandma glasses, fuzzy hair, and the cutest smile. That little girl walked into our lives, and she has changed us forever. Her name is Anna-Tae Walker, and she became our first adopted daughter. Two months later, we were introduced to our daughter Heavenly. We loved her from the moment we saw her. Sometimes you just know. I said to my husband, “She’s not leaving.” True to my word, Heavenly AND her brother Joshua became ours through adoption.

Anna-Tae, the Walkers’ first adopted daughter

Sometimes God walks you through a process of loss and then He dumps blessing on you when you least expect it. I didn’t understand why we couldn’t have the first little girls we tried to adopt, but God said no. He knew who our kids were.

Despite my having three adopted children, I continued to take new placements. My first experiences fostering almost broke me, but as I continued to say “yes” to each new child, God reinforced my heart with His strength. Instead of shrinking with each loss, my heart grows bigger as I watch family reunifications. God has gifted me with the capacity to love and to lose.

One night as I was lying on my bed, the Lord gave me a word: “Walker’s House of Hope.” I told my husband, “This is what we’re going to name the house where we raise the children God brings to us.” We started praying, “Lord, if you give us a bigger house we will take more children.” At that time, we had seven children in a three-bedroom house. It wasn’t long before the Lord provided us with a four-bedroom house.

God has gifted me with the capacity to love and to lose.

I got the call almost immediately: “Ms. Walker, we have a sibling group of three.”

“You know I have seven children, right?”

“Yes, Ms. Walker, but you were born for this.”

Immediately the voice of the Lord came to me, reminding me of my prayer. He had given me a bigger house; I was obligated to fulfill my promise. So, we ran out and bought another bunk bed.

The sign hanging on the Walkers’ door

Today, we have ten children: three adopted and seven fostered. Every day after school, I hear ten voices at once, beautiful chaos. Each time I say aloud, “I have ten children,” I can’t believe it – not because it’s too much, but because it feels comfortable. When I dream about the future, I see myself with even more children, running around a big property and coming in to eat dinner around our huge kitchen table. I have found my calling, and I am believing for God to gift us with the house that’s as big as my heart.

I had a sign made that hangs in our current home: “Walker’s House of Hope.” When I look at it, I say to God, “This is not it. But this is it for now.”

Seven years ago, we moved to a city that was in chaos and darkness. Today, we live in a home of chaos and light. And as I look around my busy kitchen table, I have never been more excited about the rest of my life.

About the Author

Taneasha Walker

Taneasha Walker is currently co-pastoring Word of Life Open Bible Church in Lehigh Acres, Florida, with her husband Dyecol. She serves on the Southeast Regional Board as an At- Large member. Taneasha has gained experience in every area of ministry, using this knowledge to effectively care for the local church body as well as the children that have been entrusted to her. She is passionate about prayer, utilizing it in every endeavor. In her free time, Taneasha’s hobbies include reading, singing, and traveling. 

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A Finely Woven Tapestry: Seventy Years in Trinidad and Tobago  

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In 2024 Open Bible Standard Churches of Trinidad and Tobago (OBSCTT) commemorates its platinum anniversary: seventy years of faith, strength, and community. Symbolically, Trinidad and Tobago’s Open Bible story unfolds as a finely woven tapestry, blending diverse threads and vibrant and intricate patterns to form a beautiful piece of art. For seven decades, God has woven OBSCTT’s narrative, skillfully blending elements like missionaries, innovative outreach, powerful prayer, unified discipleship, embrace of revival, and the vibrant people of Trinidad and Tobago. Each thread, even if seeming inconsequential, plays a distinctive role in contributing to the magnificent tapestry of their journey. 

Situated in the South Caribbean Sea, the Republic of Trinidad and Tobago boasts a rich cultural and religious diversity reflecting African, Indian, European, Chinese, and other influences. Christian, Hindu, Muslim, and indigenous beliefs are all practiced there. Despite Trinidad and Tobago’s small geographical footprint and population of just 1.4 million, Open Bible’s influence has left a significant impact both nationally and globally, contributing to Trinidad and Tobago’s social, civic, and healthcare realms (the founding of the Acropolis Medical Centre being a primary example). OBSCTT boasts nearly one hundred churches, numerous kindergartens, a private high school, INSTE, and a Bible college with three campuses.   

Open Bible church members worship together as they celebrate their 70th anniversary

From its beginnings in 1956 under missionaries Kaare and Jean Wilhelmsen, OBSCTT had an emphasis on global outreach. Beginning their outreach in the neighboring country of Grenada in 1971, the churches in Trinidad and Tobago continually expanded their reach, eventually planting churches in South America, North America, Africa, and Europe. Trinidad and Tobago is also the home of Global Missions’ School of Global Leadership (SGL). The founding fathers and mothers of OBSCTT were full of missionary zeal and implanted this passion into the DNA of the churches. Today, it is a vital part of their identity.   

From the first missionaries, the Wilhelmsens, to the present-day Lumbard family, thirty-eight Open Bible missionaries have served on the islands. These missionaries laid a robust foundation and equipped capable local leaders. Today, the relationship of local leaders with Open Bible’s Global Missions is a uniquely collaborative partnership. This collaboration and sense of unity was part of the foundation set by the missionaries from the very beginning. Dr. Don Bryan and his wife Ruth were missionaries in the founding days of Open Bible in Trinidad and Tobago (1956-1970). Dr. Bryan spoke of how togetherness was key to Open Bible’s success in Trinidad. Through prayer, the churches and missionaries worked together as a team “so the devil couldn’t divide us.”  

Prayer was a unifying and foundational value in the churches. In particular, the Thursday morning Mountain Movers’ prayer meetings at the San Fernando church echoed Acts 19:11: “God did extraordinary miracles…” (NIV). Miracles were the norm, transforming lives as blind eyes were opened and demons cast out. Powerful proclamation of the gospel and God’s evident presence often led to entire families committing their lives to Christ, bringing explosive growth. Seventy years later, the powers of darkness persist but continue to be confronted in prayer services in many churches.  

4800 Open Bible church members march the streets of San Fernando to commemmorate 70 years

Recognizing the value Trinidadians placed on education, missionaries perceived a Kingdom opportunity and established Open Bible High School (OBHS) in 1967, emphasizing both academics and spiritual development to a student body from diverse faiths. At one time OBHS’s enrollment was the largest in the history of private schools on the island.  

Open Bible Institute of Trinidad (OBIT), founded in 1956, continues to train Christian leaders for pastoral, missions, and evangelism ministries. It incorporates theological and uniquely practical training that is an engine for outreach and discipleship. In the early days, student teams went to outlying areas each Thursday to practice the skills they learned in Bible school. There they held outdoor meetings, connected with and discipled Mountain Movers attendees, gathered others and started Sunday schools, and baptized new converts. Their “practice” ministry began birthing new churches, and five of the first six OBSCTT churches were started by the students while still in school!  

Church members of all ages march together with joy

Just as there are many Open Bible missionaries woven into the OBSCTT tapestry, so Trinidad and Tobago is woven into the tapestries of the missionaries themselves, leaving an indelible mark on their lives. It wasn’t just the great food found on the islands that made an impression! More significantly, it was the relationships they formed there that shaped the missionaries. Many of the following missionaries have joined the “great cloud of witnesses,” but others share some of their stories (click HERE to see video interview clips): Kaare and Jean Wilhelmsen, Minnie Bruns, Don and Ruth Bryan, A.E. and Ginny Mitchell, Margaret Crandall, Dora Turner, William and Donna Whitlow, Robert and Wanda Moon, Ed and Betty Wood, Weldon and Rosetta Davis, Melvin and Barbara Kelderman, Tom and Helen Clark, Clayton and Suzanne Crymes, Leona Janzen (Venditti), John and Nadine Simmons, Phil and Priscilla Newell, Dan and Mardell LeLaCheur, Harvey and Alys Klapstein, Grant and Miriam Sickles, and Mike and Pamela Lumbard. 

The most vibrant and prominent threads in the tapestry God is weaving for Open Bible Standard Churches of Trinidad and Tobago are the nationals themselves. The 2 Timothy 2:2 principle of entrusting the work to others who will pass it on to others has been a key to continued growth and expansion. The names are too many to share, but here are just a few of the local ministers who have led with distinction over the years: Revs. Dr. Benjamin Agard, Charles and Charmaine Alexis, Keith Armoogan, Desmond Austin, Carlyle Chankersingh, Munroe Cox, Vicram Hajaree, Leroy Haynes, Dr. Andy and Ann Marie Homer, Benjamin Hunte, Calbert Mark, Romaish Mohan, Raule Reid, Cecil and Debbie Quamina, Errol Ramdass, Fitzroy Griffith, Jr., and Junior Yuille.  

Rev. Dr. Benjamin Agard, National Elder-Director of OBSCTT, credits the preaching of the gospel of Christ and Him crucified – from the earliest of days until now – as a key to numerical and spiritual growth throughout OBSCTT’s history. The focus on the cross remains central to their identity. Minister Ann Marie Homer summed it up this way: “Just the fact that you can walk into any Open Bible church on a Sunday morning and hear the gospel of Jesus Christ being preached in truth is a major accomplishment. We have not shifted.” 

Seventy years later, in this celebration of their platinum jubilee, we join with Open Bible Standard Churches of Trinidad and Tobago to look back at the tapestry God has woven through them and to celebrate His good work. Today, OBSCTT’s story reaches not only the islands of Trinidad and Tobago but extends to the uttermost parts of the world. As it says in Psalm 2:8, “Ask me, and I will make the nations your inheritance, the ends of the earth your possession” (NIV). Such an incredible inheritance and a rich legacy – we can only imagine what God will do next! 

About the Author

Tammy Swailes

Tammy Swailes is passionate about cross-cultural Christian education, so working with INSTE Global Bible College to disciple and equip leaders throughout Europe and beyond is a great fit! Tammy has lived in Europe since 1999 – first in Hungary and now Ukraine. Before that, she was in Japan, as well as Spokane, Washington. She now serves as INSTE regional director in Europe, assisting INSTE programs in five languages. Tammy has her undergraduate degrees in both Missions and Christian Education, and a MA in Intercultural Studies. Photography, good coffee, multi-cultural experiences, and the family’s Yorkie are some of Tammy’s favorite things. 

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UN TAPIZ FINAMENTE TEJIDO:  La Biblia Abierta de Trinidad y Tobago celebra setenta años de ministerio

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Las Iglesias Estándar de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago (OBSCTT, por sus siglas en inglés) conmemoran en 2024 su aniversario de platino: Setenta años de fe, fortaleza y comunidad. La historia de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago se desarrolla simbólicamente como un tapiz finamente tejido, en el que se mezclan diversos hilos y patrones vibrantes y complejos para formar una hermosa obra de arte. Durante siete décadas, Dios ha tejido la historia de OBSCTT, mezclando hábilmente elementos como los misioneros, el alcance innovador, la oración poderosa, un discipulado unificado, la acogida del avivamiento y el pueblo vibrante de Trinidad y Tobago. Cada hilo, aunque parezca insignificante, desempeña un papel distintivo que contribuye al magnífico tapiz de su trayectoria. 

La República de Trinidad y Tobago, ubicada en el Mar Caribe Sur, cuenta con una rica diversidad cultural y religiosa que refleja influencias africanas, indias, europeas, chinas y de otros lugares. Allí se practican creencias cristianas, hindúes, musulmanas e indígenas. A pesar de la pequeña extensión geográfica de Trinidad y Tobago y de su población de tan sólo un millón cuatrocientos mil habitantes, la influencia de la Biblia Abierta ha dejado un impacto significativo tanto a nivel nacional como mundial, al contribuir a los ámbitos social, cívico y al de la asistencia médica de Trinidad y Tobago (un ejemplo fundamental es la fundación del Centro Médico Acrópolis). La OBSCTT cuenta con casi cien iglesias, numerosas guarderías, un colegio secundario privado, INSTE, y un instituto bíblico con tres sedes.     

Los miembros de la iglesia de la Biblia Abierta adoran juntos mientras celebran su 70 aniversario

Desde sus inicios en 1956, bajo la dirección de los misioneros Kaare y Jean Wilhelmsen, la OBSCTT hizo hincapié en el alcance global. Las iglesias de Trinidad y Tobago, que comenzaron su labor en el país vecino de Granada en 1971, fueron expandiendo su alcance en forma contínua hasta llegar a plantar iglesias en Sudamérica, Norteamérica, África y Europa. Trinidad y Tobago es también la sede de la Escuela de Liderazgo Global (SGL) de Misiones Globales. Los fundadores de la OBSCTT estaban llenos de celo misionero e implantaron esta pasión en el ADN de las iglesias. Hoy en día, es una parte vital de su identidad.   

Desde la familia Wilhelmsen, los primeros misioneros, hasta la actual familia Lumbard, treinta y ocho misioneros de la Biblia Abierta han servido en las islas. Estos misioneros fundaron una base sólida y equiparon a líderes locales competentes. Hoy en día, la relación entre los líderes locales con las Misiones Globales de la Biblia Abierta es una asociación de colaboración única. Esta colaboración y sentido de unidad fue parte de los cimientos establecidos por los misioneros desde el principio.  El Dr. Don Bryan y su esposa Ruth fueron misioneros en la época en que se fundó La Biblia Abierta en Trinidad y Tobago (1956-1970). El Dr. Bryan habló de cómo la unidad fue clave para el éxito de la Biblia Abierta en Trinidad. A través de la oración, las iglesias y los misioneros trabajaron juntos como un equipo «para que el diablo no pudiera dividirnos».  

La oración fue el valor unificador y cimentador de las iglesias. En especial, en la iglesia de San Fernando las reuniones de oración de los Movedores de Montañas de los jueves por la mañana hacían resonar las palabras de Hechos 19:11: «Dios hacía milagros extraordinarios…». (NVI). Los milagros fueron la norma, transformaron vidas al abrir los ojos de los ciegos y expulsar demonios.  La poderosa proclamación del Evangelio y la evidente presencia de Dios llevaron a menudo a familias enteras a entregar sus vidas a Cristo, lo que trajo consigo un crecimiento explosivo. Setenta años después, los poderes de las tinieblas persisten, pero siguen siendo confrontados en los servicios de oración de muchas iglesias. 

4800 miembros de la iglesia Biblia Abierta marchan por las calles de San Fernando para conmemorar 70 años

Los misioneros, reconociendo el valor que los trinitenses atribuían a la educación, vieron una oportunidad para el Reino y crearon en 1967 la Escuela Secundaria de la Biblia Abierta (OBHS, por sus siglas en inglés), que hacía hincapié en el desarrollo académico y espiritual de un alumnado de diversas religiones. Llegó un momento en que la matrícula de la OBHS era la mayor de la historia de las escuelas privadas de la isla.  

El Seminario de la Biblia Abierta de Trinidad (OBIT, por sus siglas en inglés), fundado en 1956, sigue formando a líderes cristianos para ministerios pastorales, misioneros y de evangelización. El seminario incorpora una formación teológica y práctica única que constituye un motor para la evangelización y el discipulado. En sus inicios, los equipos de estudiantes se desplazaban cada jueves a las zonas periféricas para poner en práctica lo aprendido en la escuela bíblica. Allí celebraron reuniones al aire libre, se pusieron en contacto e instruyeron a los asistentes de los Movedores de Montañas, reunieron a otros e iniciaron escuelas dominicales, y bautizaron a nuevos creyentes. Su «práctica» del ministerio comenzó a dar a luz nuevas iglesias, ¡y cinco de las primeras seis iglesias de la OBSCTT fueron fundadas por los propios estudiantes mientras aún estaban en la escuela!  

Miembros de la Iglesia de todas las edades marchan juntos con alegría

Al igual que hay muchos misioneros de la Biblia Abierta entretejidos en el tapiz de la OBSCTT, así Trinidad y Tobago está entretejida en los tapices de los propios misioneros, dejando una huella indeleble en sus vidas. No fue sólo la magnífica comida de las islas lo que les impresionó. Más importante aún, fueron las relaciones que entablaron allí las que dieron forma a los misioneros. Si bien muchos de los siguientes misioneros se han unido a la «gran nube de testigos», otros nos cuentan algunas de sus historias (haga clic en los enlaces para ver los vídeos de las entrevistas): Kaare y Jean Wilhelmsen, Minnie Bruns, Don y Ruth Bryan, A.E. y Ginny Mitchell, Margaret Crandall, Dora Turner, William y Donna Whitlow, Robert y Wanda Moon, Ed y Betty Wood, Weldon y Rosetta Davis, Melvin y Barbara Kelderman, Tom y Helen Clark, Clayton y Suzanne Crymes, Leona Janzen (Venditti), John y Nadine Simmons, Phil y Priscilla Newell, Dan y Mardell LeLaCheur, Harvey y Alys Klapstein, Grant y Miriam Sickles, y Mike y Pamela Lumbard. 

Los hilos más vibrantes y prominentes en el tapiz que Dios está tejiendo en las Iglesias de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago son los propios nacionales. El principio de 2 Timoteo 2:2 de encargar la obra a personas idóneas que la transmitirán a otros ha sido clave para el crecimiento y la expansión continuos. Son demasiados nombres para mencionarlos a todos, pero he aquí sólo algunos de los ministros locales que han dirigido con distinción a lo largo de los años: Reverendos Dr. Benjamín Agard, Charles y Charmaine Alexis, Keith Armoogan, Desmond Austin, Carlyle Chankersingh, Munroe Cox, Vicram Hajaree, Leroy Haynes, Dr. Andy y Ann Marie Homer, Benjamín Hunte, Calbert Mark, Romaish Mohan, Raule Reid, Cecil y Debbie Quamina, Errol Ramdass, Fitzroy Griffith, Jr. y Junior Yuille. 

El Rev. Dr. Benjamín Agard, Anciano-director nacional de la OBSCTT, da merito a la predicación, desde los primeros días hasta ahora, del evangelio de Cristo y de este crucificado, como la clave del crecimiento numérico y espiritual a lo largo de la historia de la OBSCTT. El enfoque del mensaje de la cruz sigue siendo fundamental para su identidad. La ministra Ann Marie Homer lo resumió así: «El solo hecho de que usted pueda entrar en cualquier iglesia de la Biblia Abierta un domingo por la mañana y escuchar el verdadero evangelio de Jesucristo predicado, constituye un gran logro. No nos hemos desviado». 

Setenta años después, en esta celebración de su jubileo de platino, nos unimos a las Iglesias Estándar de la Biblia Abierta de Trinidad y Tobago para mirar hacia atrás, al tapiz que Dios ha tejido a través de ellos y celebrar Su buena obra. Hoy, la historia de la OBSCTT no sólo llega a las islas de Trinidad y Tobago, sino que se extiende hasta los confines de la tierra. Como dice el Salmo 2:8: «Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.» (RVR-60). Qué herencia tan increíble y qué legado tan rico: ¡sólo podemos imaginar lo que Dios hará a continuación! 

Sobre la autora

Tammy Swailes

¡Tammy Swailes es una apasionada de la educación cristiana multicultural, por lo que trabajar con el Seminario Bíblico Global INSTE para discipular y equipar a los líderes en toda Europa y más allá encaja a la perfección! Tammy ha vivido en Europa desde 1999 (primero en Hungría y ahora en Ucrania). Antes de eso, vivió en Japón, así como en Spokane, Washington. En la actualidad se desempeña como directora regional de INSTE en Europa, colaborando con los programas de INSTE en cinco idiomas. Tammy tiene una licenciatura en Misiones y otra en Educación Cristiana, y una maestría en Estudios Interculturales. Algunas de las cosas que más le gustan a Tammy son la fotografía, el buen café, las experiencias multiculturales y el perrito Yorkie de la familia.

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