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El panorama de la educación 

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Por Brian Ehlers 

En el 2020, un año que muchos quisiéramos mantenerlo en el pasado, mi esposa, Darcy, y yo tuvimos una experiencia que nos obligó a hacer algunas decisiones que cambiaron nuestra vida. Cuando el año escolar 2020-2021 estaba a punto de empezar, nosotros, junto con muchos padres, comenzamos la rutina de asistir a las reuniones de la junta directiva escolar. Debo confesar que durante todos los años de primaria de nuestras hijas gemelas hasta el 2020, nunca habíamos escuchado o asistido a una reunión de la junta directiva escolar. Ni siquiera habíamos votado en una elección de la junta. Suponíamos que todo iba bien. Nuestra experiencia con los maestros y los administradores había sido positiva, así que asumimos que todo debía estar bien.  

Pero ahora, con COVID, la junta directiva escolar estaba tomando decisiones acerca de si nuestros hijos iban a asistir a la escuela a diario, en un horario híbrido (un día sí, otro día no) o se quedarían en casa para estudiar a través de una escuela virtual, así que estábamos atentos. Pero ¡vaya! Nos esperaba un desagradable descubrimiento. No podíamos creer el nivel de política envuelta en la junta directiva escolar local. Habíamos pensado, erróneamente, que estábamos enviando a nuestras más preciosas bendiciones a la escuela para que leyeran, escribieran y aprendieran aritmética. En cambio, nos encontramos con una agenda que iba mucho más allá de eso.   

En primer lugar, descubrimos que nuestra junta escolar era hostil a nuestro gobierno estatal, debido obviamente a diferencias políticas sobre cómo manejar la pandemia. Más inquietante aún fue la noche en que la junta directiva escolar aprobó una resolución que no sólo apoyaba a un grupo de carácter político, sino que también aprobaba las protestas de los estudiantes durante el horario escolar. ¡Qué sorpresa! Nuestra comunidad es diversa, pero las decisiones de la junta directiva escolar no reflejaban esa diversidad.  

Por desgracia, muchos de nosotros los cristianos hemos estado «ausentes sin autorización» cuando se trata de nuestras juntas directivas escolares locales. Hemos entregado el liderazgo de nuestras escuelas a aquellos que se adhieren a una cosmovisión impía. Al hablar con otras personas, me di cuenta de que esa realidad no es exclusiva de nuestro distrito escolar. Muchas juntas directivas escolares están instituyendo políticas que están adoctrinando a los niños con conceptos contrarios a las creencias cristianas. 

Debido a nuestras preocupaciones, Darcy y yo comenzamos a investigar y orar sobre la educación de nuestras hijas. Debido a que en el año 2022 pasarían a la escuela intermedia, creímos que era el momento de reconsiderar la situación. A principios del año 2022, cuando la junta directiva escolar local votó a favor de permitir a los niños biológicos usar los baños y vestidores de las niñas biológicas y viceversa, reforzó mi decisión de orar hasta encontrar la opción correcta para nuestras hijas. Ha sido un poco complicado porque la mayoría de las escuelas privadas no tienen los recursos para satisfacer las necesidades específicas de nuestros hijos. 

Después de encontrarnos con muchas puertas cerradas, hemos podido matricularlas en una escuela cristiana a una hora de Des Moines, y estamos emocionados una vez más por su educación. Nuestra casa está en venta, y estamos planeando mudarnos más cerca de la escuela y confiando en Dios con los detalles. En vista de nuestra experiencia en relación con el estado de las escuelas públicas, propongo a los cristianos los tres siguientes consejos: 

  1. Involúcrese estando informado. No importa en qué etapa de la vida se encuentre o si tiene hijos en escuelas públicas o no, manténgase informado sobre su distrito escolar local. Siga las noticias sobre el distrito. Visite el sitio web del distrito escolar y lea las actas de las reuniones de la junta directiva sobre los temas que le interesan. Escuche las reuniones del consejo escolar; a menudo son transmitidas. Nuestra próxima generación está en juego. Puede que usted sea como yo, ignorante de lo que ocurre en los distritos escolares, pero los cristianos no pueden darse el lujo de estar dormidos. 
  1. Actúe. El conocimiento conlleva la responsabilidad de actuar de acuerdo con dicho conocimiento. Podemos informarnos sobre los candidatos a la junta directiva escolar y apoyar a aquellos cuya perspectiva incluya una cosmovisión cristiana. El apoyo puede incluir ser voluntario para el candidato, hacer contribuciones, y colocar carteles en el jardín. Esté disponible al llamado de Dios para convertirse en un candidato a la junta directiva escolar. Por supuesto, votar en las elecciones de la junta escolar y animar a otros a votar es una de las cosas más importantes que podemos hacer.Demuestre su apoyo a la cosmovisión cristiana asistiendo a las reuniones de la junta directiva escolar y debatiendo sobre temas críticos para el bienestar de nuestra próxima generación. El pensamiento humanista prevalecerá si los representantes de Dios permanecen en silencio. Ya sea que tenga hijos o no, usted vive en el distrito, paga los impuestos del distrito escolar y tiene la oportunidad de expresar su opinión.  
  1. Ore acerca de sus opciones. Gracias a Dios tenemos diferentes opciones para la educación de nuestros hijos. Los padres necesitan orar sobre cuál es la mejor opción para sus hijos. Ninguna situación familiar es igual, así que necesitamos dejar que Dios nos dirija en lo que Él quiere que hagamos. Luego, necesitamos recordar que otras familias también están orando por sus opciones. No debemos avergonzar a los demás por una decisión por la que han orado. La elección de Dios para mi familia puede no ser la misma que la elección de Dios para la suya. Aquí hay algunas opciones para la educación:
     
    • Educación en casa. La educación en casa ha avanzado mucho. El alumno ya no está relegado a sentarse solo frente al computador. Muchas comunidades ofrecen asociaciones de educación en casa y otros medios para que los niños interactúen con otros estudiantes. Si su comunidad no tiene una, ¡cree una!Educación híbrida. La educación híbrida cuenta con el apoyo de escuelas públicas o privadas. Los alumnos tienen la opción de asistir a algunas clases en colegios tradicionales y otras en casa. A muchos padres les gusta esta opción porque permite a sus alumnos cursar asignaturas como música o teatro. Algunas opciones híbridas incluyen un colegio privado que complementa todas las asignaturas dos o tres días a la semana. 
    • Educación híbrida. La educación híbrida cuenta con el apoyo de escuelas públicas o privadas. Los alumnos tienen la opción de asistir a algunas clases en colegios tradicionales y otras en casa. A muchos padres les gusta esta opción porque permite a sus alumnos cursar asignaturas como música o teatro. Algunas opciones híbridas incluyen un colegio privado que complementa todas las asignaturas dos o tres días a la semana. 
    • Escuelas privadas. Las escuelas privadas suelen ser de propiedad privada y se financian sin la ayuda de los gobiernos locales, estatales o federales.  
    • Escuelas públicas. Las escuelas públicas son administradas y financiadas por el gobierno estatal o nacional. 
    • Educación concertada. Una escuela concertada es una escuela opcional gratuita, financiada con fondos públicos pero administrada de forma independiente. A cambio de las exenciones de muchas de las leyes y reglamentos estatales que rigen las escuelas públicas tradicionales, las escuelas concertadas están obligadas a cumplir los términos de un contrato, o documento legal, que establece la misión de la escuela, los objetivos académicos, las directrices fiscales y los requerimientos de responsabilidad. Por otra parte, en el contrato de una escuela concertada hay una entidad que la autoriza, como un organismo estatal, una universidad o un distrito escolar, y que tiene el poder de cerrar una escuela que no cumpla con los términos de sus contratos. 

Recuerde: ¡Dios está en control! Él es fiel. Es increíble que Dios ama a nuestros hijos mucho más que nosotros mismos. Ya sea que usted sea una madre que entrega todo para educar a sus hijos en casa, una familia que hace sacrificios para pagar una escuela privada o un padre soltero que siente que la escuela pública es su única opción, recuerde que Dios es el protector, el proveedor y el ayudador siempre presente a favor de sus hijos. Él le dará la sabiduría que necesita, la orientación que busca y el amor que se requiere para apoyar a sus hijos. Él no los abandonará. Confíe en Él y le ayudará fielmente a navegar por el panorama actual de la educación.

Sombre el Autor

Brian Ehlers y su esposa, Darcy, llevan 23 años casados. Tienen dos hijas gemelas de doce años, Hannah y Abigail. Brian trabajó en la industria de fondos mutuos de inversión hasta que Dios lo llamó al ministerio vocacional sirviendo como asistente ejecutivo en la Biblia Abierta del Este, luego como pastor principal de una iglesia local, después como asistente y director de plantación de iglesias en la Región Este. Ahora es el secretario/tesorero de Iglesias de la Biblia Abierta.  

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Belleza entre las cenizas:  Dios obra en medio de los incendios de Spokane 

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El 1 de agosto de 2026, tres incendios forestales que avanzaban a gran velocidad, avivados por una combinación de fuertes vientos y condiciones de sequía peligrosa, arrasaron la zona de Spokane. Los incendios de Old Trails, Autumn Lane y Fairview, agrupados bajo el nombre de «Complejo de Spokane», dañaron o destruyeron cientos de viviendas y otras estructuras, y obligaron a miles de personas a evacuar.  

Siete iglesias de la Biblia Abierta y otras iglesias afiliadas a la Biblia Abierta atienden a comunidades en toda el área de Spokane, y todas se vieron afectadas de alguna manera por los incendios. Sin embargo, tres de ellas se encontraron en la trayectoria directa del incendio más destructivo: El incendio Old Trails. Las iglesias Turning Point y Foundation fueron sometidas a una orden de evacuación de nivel 3, lo que obligó a desplazar a los miembros de sus comunidades, mientras que la iglesia Riverside Real Life perdió su edificio por completo. Los pastores de Turning Point y Riverside cuentan lo que vivieron mientras el fuego arrasaba sus comunidades y cómo, en medio de una pérdida tremenda, vieron a Dios proveer a través de la generosidad, las oraciones y el apoyo práctico de la Iglesia.  


De Melissa Stelly, pastora ejecutiva de la iglesia Turning Point de la Biblia Abierta:  


La columna de humo furioso en el horizonte me llenó inmediatamente de pavor mientras conducía hacia la tienda de comestibles. Los fuertes vientos impulsaban las llamas a través de la tierra reseca con tal rapidez que, según comentó asombrado un bombero, aunque lo hubiera intentado, no habría podido correr más rápido que el fuego. Cientos de personas huían desesperadamente de sus barrios, congestionando las pocas vías de salida, mientras veían las llamas en sus espejos retrovisores. Hubo historias desgarradoras de personas que llamaban a sus familiares para despedirse porque no creían que pudieran escapar a tiempo.  

Y, sin embargo, no se cobró ninguna vida. 
 

Y, sin embargo, no se cobró ninguna vida. 

Nuestra iglesia quedó bajo una orden de evacuación de nivel 3, y muchos hermanos de nuestra congregación tuvieron que abandonar sus hogares, ya sea porque los perdieron por completo a causa de las llamas o debido a las sustancias tóxicas que invadieron sus casas a raíz de los incendios a su alrededor. De inmediato, nuestra familia de la iglesia respondió con llamadas y correos electrónicos, ofreciendo sus hogares a los afectados, además de tarjetas de regalo, dinero, ropa e incluso cuidados para sus mascotas. Los líderes de Spokane se reunieron en la escuela secundaria local e invitaron a líderes religiosos, organizaciones sin ánimo de lucro, educadores y representantes del gobierno a unirse para optimizar los recursos, establecer un sistema de ayuda y colaborar. Desde entonces, las iglesias de Spokane han identificado una brecha en la respuesta ante crisis y están organizando una red de iglesias para encabezar la ayuda de emergencia y la respuesta ante crisis en nuestra ciudad.  

Me enorgullece la movilización inmediata de nuestra congregación, que donó generosamente y puso la fe en acción al satisfacer necesidades, abrir sus hogares y ofrecerse como voluntarios en refugios y actividades de alcance comunitario. Una mujer de nuestra iglesia, que perdió su hogar en el incendio, compartió entre lágrimas lo abrumada que se sentía por el apoyo que recibió. La familia de la iglesia le regaló muchas de tarjetas de regalo, le compró ropa, donó generosamente a la iglesia para cubrir sus necesidades económicas y la llamaban constantemente para orar con ella. 

Como pastora, fui testigo de cómo este versículo se cumplía: «a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo» (Efesios 4:12, NVI).   


Nuestra iglesia, Riverside Real Life Church, y todo el vecindario circundante quedaron destruidos por el incendio de Old Trails que azotó la comunidad de Spokane. Como nos encontrábamos en el centro de la zona afectada, cientos de personas que consideran Riverside su iglesia tuvieron que abandonar sus hogares, al menos temporalmente. Alabado sea Dios, la mayoría pudo regresar después de una o dos semanas; el número de hogares perdidos en nuestra congregación fue inferior a diez. Muchas casas del vecindario donde vive mi familia quedaron destruidas, pero gracias a Dios nuestra casa se salvó y regresamos a ella después de nueve días. 

La respuesta de nuestra comunidad y de otros ha sido increíble. Me han contactado cientos de pastores e iglesias de todo el país, y lo más importante, de toda la familia de la Biblia Abierta. Estoy convencido de que las oraciones a nuestro favor han marcado la diferencia, ya que Dios nos ha abierto una puerta tras otra. El 6 de septiembre tuvimos nuestro primer servicio dominical desde los incendios en una escuela secundaria cerca de donde estaba el edificio de la iglesia. Nos reunimos con el lugar repleto para reconectarnos, adorar a Dios y mirar hacia el futuro.  

There are significant complications, but they are not barriers for Him.

Gracias a la generosidad de las iglesias de todo el país, hemos podido brindar una ayuda económica significativa a las familias y personas que han perdido sus hogares, reiniciar nuestro sistema de grupos pequeños, poner en marcha un servicio dominical móvil del que podemos estar orgullosos y continuar con nuestra misión de «Alcanzar al mundo para Jesús».   

Estoy muy agradecido con todas las personas e iglesias que nos han apoyado con su cuidado, sus recursos económicos y sus oraciones. Cuando los líderes de las iglesias me preguntan cómo pueden orar, les digo: «Por favor, oren para que Dios nos conceda su favor en el proceso de reconstrucción. Hay complicaciones importantes, pero para Él no son obstáculos». 

Gracias, amigos y familia de la Biblia Abierta. No podría estar más agradecido por su cuidado y apoyo; han significado mucho para mí. 


En medio de la tragedia, la bondad y la gloria de Dios fueron evidentes. Como dijo la pastora Melissa Stelly al compartir su historia: «El Señor nos protegió, el Señor nos proveyó y el Señor usó a su Iglesia para servir». Pero nada expresa mejor la gracia de Dios sobre Spokane que Isaías 61:3, NVI:   

ty a confortar a los dolientes de Sión. 
Me ha enviado a darles una corona 
    en vez de cenizas, 
aceite de alegría 
    en vez de luto, 
traje de alabanza 
    en vez de espíritu de desaliento. 
 

Isaías 61:3 (NIV) 

Sobre la Autora

Hannah Bemis se desempeña actualmente como editora y directora de Message of the Open Bible. Desde pequeña, siempre quiso hacer muchísimas cosas al crecer, y Dios ha tenido la bondad de permitirle realizar la mayoría de ellas a lo largo de distintas etapas de su vida. Estas etapas han incluido la crianza de sus hijos, la enseñanza, la escritura y el ministerio pastoral; su aventura más reciente ha sido la fundación y el pastoreo de la iglesia College Street Church en Newberg, Oregón, junto a su esposo, Jordan. Después de Jesús y de todas sus personas favoritas, dedica el resto de su entusiasmo —a partes iguales— a la pizza y al chocolate negro.

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¡Me rindo! 

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Cuando mi esposo y yo nos acabábamos de casar, nos gustaba mucho el juego de mesa «Risk». El objetivo del juego es conquistar el mundo colocando estratégicamente tus fichas de ejército en un mapa gigante, conquistando todos los territorios del tablero y eliminando al resto de los jugadores. Desde su creación en 1957, «Risk» sigue deleitando a muchos. Por desgracia, algunos de nosotros no somos tan estratégicos como otros y el juego nos ha resultado un poco menos divertido.

Después de varias semanas seguidas jugando todas las noches y más o menos el mismo número de veces perdiendo, nuestra racha matrimonial de «Risk» culminó en un momento en el que yo (perdiendo, otra vez) me incliné hacia delante y con ambas manos barrí nuestros ejércitos del tablero, lanzándolos al otro lado de la habitación. Jordan y yo nos quedamos sentados en un silencio un poco atónito, rodeados de nuestras tropas aniquiladas.  

Durante gran parte de mi vida tuve la mala costumbre de abandonar las cosas antes de tiempo. Si sentía que no lo estaba haciendo bien o que corría el riesgo de perder, me retiraba antes de que se produjera el fracaso. Me rendía. 

Los israelitas tuvieron un instinto similar cuando se encontraron a las puertas de la Tierra Prometida. Al ver el tamaño y la fuerza de sus enemigos, reaccionaron más o menos así: «Ya veo cómo va a acabar esto. Preferimos rendirnos antes que perder». Al abandonar al plan de Dios, se rindieron. 

A medida que se acercan el Día de Acción de Gracias y la Navidad, he estado pensando mucho en rendirme. Mi viejo instinto de autosabotaje, que surge cuando creo que no estaré a la altura, sigue acechándome en situaciones de mucha presión (organizar una gran reunión festiva, comprar el regalo perfecto, preparar un hermoso servicio para el Adviento). Pero, sobre todo, he estado pensando en otro sentido de «rendirse». 

Cuando el ángel se le apareció a María, que aún era una adolescente, y le explicó que había sido elegida para llevar en su seno al Mesías, y darlo a luz (la situación más estresante que se pueda imaginar), ella no se echó atrás. Su respuesta fue sencilla: «He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra» (Lucas 1:38, RVR-1960). Siguió adelante, pero el hacerlo le exigió renunciar a sus planes, a su reputación y a un futuro que le resultaba familiar.  

Esta versión más noble de la renuncia se entreteje a lo largo de toda la historia de la Navidad: José renunció a su plan de divorciarse de su prometida embarazada; los pastores renunciaron a una noche de normalidad para investigar una interrupción sagrada, y los magos del Oriente dieron de su tiempo y sus tesoros para adorar a un rey que se apareció de forma inesperada. Cada uno de ellos renunció a algo personal para colaborar con el plan de Dios. 

Si lo observas con atención, descubrirás que el tema de la renuncia también está presente a lo largo de este número de «El mensaje de la Biblia Abierta». En este artículo de Danielle Smith, unos adolescentes de Nogales renunciaron a sus expectativas sobre cómo debía ser su viaje misionero y descubrieron que Dios ya estaba obrando en los planes modificados. En nuestro artículo principal sobre los incendios de Spokane, las iglesias de esta ciudad se sacrificaron ofreciendo sus hogares, dinero, tiempo y atención cuando sus vecinos lo perdieron casi todo. Y el artículo «Cinco cosas» de Jessica Sanford nos invita a renunciar a aquello con lo que todos luchamos durante las fiestas: Expectativas poco realistas, agendas sobrecargadas y la presión por crear la Navidad «perfecta». 

Ahora que se acercan de nuevo las fiestas, te invito a que te unas a mí para correr un riesgo (¿ves lo que hice ahí?): «¡Ríndete!» No al retirarte del juego, sino al entregar las fichas que son irrelevantes a favor del Único que sí importa. Después de todo, cuando Jesús se enfrentó a lo que parecía una derrota segura, se mantuvo en el juego por voluntad propia y a sabiendas. Al igual que María, su madre lo hizo, Él mismo se puso en el tablero.  

«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lucas 23:46, RVR1960). Rindiéndose al plan de Dios, Jesús se entregó. 

Dios, muéstranos qué significa entregarnos por completo a ti. Que esta sea una época de entrega santa para todos nosotros.  


Sobre la Autora

Hannah Bemis en la actualidad trabaja como editora y directora de El Mensaje de la Biblia Abierta. Siempre quiso hacer muchísimas cosas cuando fuera mayor, y Dios le ha permitido realizar la mayoría de ellas en diferentes etapas de su vida. Después de dedicarse a la crianza de los hijos, la enseñanza, la escritura y el trabajo pastoral, la aventura más reciente de Hannah y de su esposo Jordan ha sido la plantación de la iglesia College Street Church en Newberg, Oregón. Después de Jesús y de todos sus seres queridos, su pasión la dedica en forma proporcional a la pizza y al chocolate negro. 

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Cinco maneras de mantener la paz durante estas fiestas 

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Las fiestas pueden despertar una gran variedad de emociones, que van desde la expectación emocionada y la alegría hasta el estrés abrumador y, en ocasiones, el verdadero temor. ¿Cómo podemos mantener la paz y la salud emocional en esta temporada de fiestas sin dejar de mantener nuestros corazones centrados en Cristo? 


Desde mis primeros recuerdos, todas las cosas relacionadas con las fiestas navideñas me fascinan: Las reuniones con la familia y los amigos, la comida que se comparte alrededor de la mesa, las decoraciones, el aroma del pastel de manzana horneándose en el horno y la sidra cocinándose a fuego lento, las tradiciones familiares y todos los momentos que hay entremedio. Y no debemos olvidar los queridos clásicos La navidad de Charlie Brown y mi película favorita, ¡Qué bello es vivir! 

No se trata solo de una cosa; más bien, es la suma de muchas cosas, grandes y pequeñas, las que han hecho que estas fiestas sean tan memorables. 

Una tradición particularmente especial en nuestra casa es celebrar el Día de Acción de Gracias e invitar a cada una de nuestras familias a unirse a nosotros. A lo largo de los años, nos hemos divertido dándole nuestro propio toque a este día; casi nunca preparamos pavo y, en su lugar, optamos por carne de res asada. (Lo sé; es una locura, ¿verdad?) 

La paz de corazón y de mente está a nuestro alcance, pero debemos luchar por ella.

Pero por mucho que me guste esta época del año, no soy ingenua respecto a la tensión que existe entre mis expectativas de cómo deberían ser las fiestas y lo que a menudo terminan siendo. (¿A alguien más le pasa que su familia termina contagiándose de un virus estomacal justo cuando la temporada festiva está en pleno apogeo?) Tampoco puedo evitar darme cuenta de cómo los días entre el Día de Acción de Gracias y la Navidad a menudo se vuelven borrosos mientras pasamos de una actividad a otra. Recuerdo una noche de Navidad en particular, hace varios años, cuando le dije a mi esposo mientras nos acostábamos: «Qué bien que ya se acabó la Navidad». ¡Ay! No creo que esa fuera las «buenas nuevas de grande gozo» que el ángel del Señor tenía en mente cuando reveló que el Mesías había nacido.

Lamentablemente, la alegría y la belleza de esta época pueden perderse rápidamente mientras nos enfrentamos a los desafíos que traen consigo las fiestas: Agendas sobrecargadas, compromisos adicionales, dinámicas familiares complejas, ansiedad, altas expectativas (tanto de los demás como de nosotros mismos), duelo, pérdida y soledad profunda, por mencionar solo algunos. Estos desafíos, sumados a la necesidad de hacer malabarismos con las exigencias de la vida cotidiana, pueden robarnos rápidamente nuestra paz y nuestra salud emocional si no tenemos cuidado. 

Es interesante que, en Lucas 2:13-14 (NTV), el anuncio del nacimiento del Salvador a los pastores también viniera acompañado de una proclamación de paz: 

De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud—los ejércitos celestiales—que alababan a Dios y decían: 
 «Gloria a Dios en el cielo más alto 
    y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace». 

La paz del corazón y de la mente están a nuestro alcance, pero debemos luchar por ellas. Aunque no es una lista exhaustiva, a continuación, te presentamos algunas medidas prácticas que podemos tomar para proteger nuestra paz durante estas fiestas: 

Que tengas unas fiestas bendecidas y llenas de paz, en las que puedas crear nuevos recuerdos y, si es posible, disfrutar de mucho pastel de manzana (con helado encima, por supuesto). 


Sobre la Autora

Jessica Sanford en la actualidad, Sanford es líder de discipulado en la iglesia Fort DSM de la Biblia Abierta, en Des Moines (Iowa). Como mentora, coach y amiga, le apasiona acompañar a las personas en su peregrinaje espiritual y emocional hacia la sanidad y la plenitud en Cristo. También disfruta de su papel como esposa de Matt y madre de dos hijos adultos y una nueva nuera. Sin embargo, su mayor gozo es ser la hija amada de Dios, plenamente apreciada y conocida por Él.

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